El 'gatillazo': cuando el arma se encasquilla

Publicado el: 08/11/2016 20:13:46
Categoría: Pinceladas de Sexo

No dejéis que os hunda en la miseria.

El gatillazo no debe ser un problemaExisten multitud de factores que provocan que el arma se encasquille de forma puntual. Porque si ocurriera con frecuencia debería hablarse de algún tipo de disfunción sexual de mayor calado, pero este no es el caso. Dichos factores pueden darse por sí solos o combinarse para producir el “fatal” desenlace. Tratar en detalle cada uno de ellos supondría elaborar casi una tesis médica y psicológica, por lo que sólo haremos referencia a los más comunes.

Miedos: de múltiples tipos, como miedo al fracaso, a un embarazo no deseado, a contraer o contagiar alguna enfermedad de transmisión sexual, a que nos pillen in fraganti ... Sin olvidar que el temor a no responder como se espera hace que simplemente no se responda.

Estrés, ansiedad o depresión: tan perjudiciales para el sexo como para el resto de nuestra vida, estos males atacan cada vez con más virulencia.

Ausencia de estímulos sexuales adecuados: bien por que no sean los correctos o sean insuficientes, si no consiguen una buena excitación, el fracaso está asegurado.

Gatillazo.Escaso interés por la pareja: si nuestro compañera o compañero no despierta en nosotros el mínimo de atractivo sexual, será imposible levantar el arma.

Falta de información e inseguridad: si no tenemos las cosas claras o dudamos, la probabilidad de caer en desgracia es considerablemente alta.

Forma física inadecuada: bien sea por cansancio o por falta de entrenamiento, si no se dispone de las energías suficientes para que la circulación sanguínea proporcione una buena erección, resultará imposible que el hombre finalice la faena. En este apartado se incluye el abuso del tabaco, alcohol, fármacos o sustancias psicotrópicas.

Obsesionarse: si tenemos presente algún episodio anterior, o estamos pensando en que pueda ocurrir, seguramente ocurrirá.

Leyendo esta breve reseña sobre las causas del gatillazo, parece que lo verdaderamente milagroso sea el que se pueda consumar el coito.

Para finalizar te dejamos unos cuantos consejos para evitar en lo posible este “problemilla”, pero ten cuenta que el día menos esperado … En realidad todo se reduce a no tenerle miedo a nada, estar relajado, unos estímulos que te pongan a cien, que tu pareja esté cañón, saber lo que se tiene entre manos (y piernas) con plena seguridad, estar hecho un toro y pensar en un triunfo seguro. Como ves, resulta fácil (modo irónico ON).

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